En un recipiente alto se pone la leche y el monk fruit a fuego medio, moviendo constantemente con una cuchara de madera y cuidando que no empiece a hervir. Apaga el fuego una vez el monk fruit esté bien disuelto y mezclado.
Mientras haces el paso #1 disuelve en una taza aparte la grenetina con 1/4 de agua bien fría hasta que se forme una pasta.
Después la pones a baño maría para que se vuelva a derretir.
Ya cuando la grenetina esté líquida se lo agregas a lo anterior (el fuego no se vuelve a prender para nada) y revuelve bien.
Ahí mismo incorporas el yogurt moviendo constantemente hasta que esté too bien disuelto y si sientes que se batalla en diluir un poco el yogurt utiliza un globito.
Se vacía en un molde de gelatina en forma de rosca y se deja cuajar toda la noche.
Se lavan y desinfectan las fresas y los arándanos y se pican en cuadritos pequeños.
Desmolda la gelatina y decora con la fruta picada.
Notes
ANAHATA TIP:
Para darle un toque todavía más delicioso a tu gelatina, mientras esperas que se cuaje después del paso #7 pon las fresas y los arándanos picados en un recipiente con 1/2 taza de monk fruit y deja reposar.